Las fichas de búsqueda se han vuelto cada vez mas recurrentes en Chiapas y sus redes sociales. Los rostros, señas particulares y datos de desaparición parecen desfilar todos los días como un asunto de nueva normalidad. Se trata del nuevo fenómeno de las desapariciones de personas menores de 18 años en la entidad chiapaneca que, según organizaciones defensoras de derechos humanos, acumula ya un promedio de 10 casos por semana.
De acuerdo al trabajo realizado por la periodista Ángeles Mariscal, en los últimos cuatro años las organizaciones civiles han documentado hasta mil 831 casos de niñas, niños y adolescentes reportados como desaparecidos en Chiapas. Lo más preocupante, señalan, es que la tendencia se ha mantenido al alza constante durante estos años.
El manejo de las cifras oficiales en torno al creciente fenómeno ha sido deficiente. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos han tenido que atender por su cuenta casos de desapariciones y elaborar su propia numeralia porque la Fiscalía de Justicia de Chiapas no incluye todos los informes y casos en Registro Nacional de Personas Desaparecidas, además de que, aseguran, tiene un manejo aleatorio de las fichas que coloca en su página web y redes sociales.
Por ejemplo, la organización Voces Mesoamericanas Acción con los Pueblos Migrantes ha documentado 350 casos de jornaleros agrícolas chiapanecos desaparecidos cuando han migrando en búsqueda de trabajo. Esta organización mantiene actualmente la búsqueda activa de poco más de 80 de ellos, la mayoría de las veces sin la colaboración de las autoridades y fuera de las estadísticas oficiales.
Según un análisis estadístico hecho por la organización Melel Xojobal a las fichas de búsqueda publicadas por la Fiscalía General del Estado de Chiapas, en el periodo 2018 a 2021 se contabilizaron mil 831 desapariciones de menores de 18 años.
Destaca que hay un incremento sostenido en este periodo, porque en 2019 hubo 183 desapariciones, y a partir de ahí la cifra fue multiplicándose cada año. Es decir, pasó de dos casos a la semana en 2018, a 10 casos a la semana en 2022.
El 45 por ciento de los reportes inscritos por Chiapas dentro del Registro Nacional de Personas Desaparecidas son de niños, niñas y adolescentes, lo que coloca a la entidad en el cuarto lugar nacional de menores de 18 años desaparecidos. La edad más frecuente de desaparición es 15 años, y son las mujeres adolescentes las que más desaparecen.
Otro detalle que habla sobre la grave situación que se vive en Chiapas es que, a nivel nacional dos de cada diez personas en este rango de edad siguen desaparecidas, pero en el estado esta cifra se incrementa a tres de cada 10.
Los municipios de Chiapas con mayores reportes de desaparición son Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Tapachula, Comitán y Palenque. Sin embargo, se teme que existan zonas rurales e indígenas donde la problemática sea más grave y menos perceptible.
Se trata de una problemática que evidentemente en la entidad va mucho más allá de las niñas, niños y adolescentes, pero que genera mayor preocupación cuando se trata de este sector.
Y es que, el aumento de las desapariciones también habla del incremento en los niveles de violencia dentro de todos los estratos y su descomposición social.
El fenómeno y su incremento constante requieren de atención especial por parte de los tres niveles de gobierno para enfrentarlo sin simulaciones.
La creación de comisiones ciudadanas de búsqueda, organizaciones de familias de desaparecidos o foros de crisis no puede convertirse en parte de la nueva normalidad para la entidad chiapaneca, que hasta hace unos años sólo veía el problema como un asunto lejano del norte… así las cosas.
Crédito Héctor Estrada