Con Carlos Morales, Tuxtla Quedó Secuestrada Por El Crimen Organizado: Willy Ochoa


Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.— Willy Ochoa no se anduvo con rodeos al señalar de manera contundente que la administración de Carlos Morales Vázquez fue rebasada por la delincuencia y al mismo tiempo dejó a los tuxtlecos indefensos ante el crimen organizado que avanzó y se apoderó de diversas zonas de Tuxtla. Advirtió que esta crisis ocurrió durante el gobierno estatal de Rutilio Escandón, cuando Chiapas atravesó uno de los periodos más graves de violencia e inseguridad de los últimos años, y Carlos Morales es tan responsable como Rutilio.

“Carlos Morales puede intentar reescribir la historia, pero no puede borrar lo que los tuxtlecos vivieron durante sus seis años de gobierno. Tampoco podemos olvidar que todo esto ocurrió mientras Rutilio Escandón gobernaba Chiapas. Municipio y estado fueron incapaces de garantizar algo tan elemental como que las familias pudieran vivir tranquilas. Tuxtla no puede darse el lujo de regresar a esos años de miedo”, sentenció Willy Ochoa.

Ochoa recordó que la gestión del entonces secretario de Seguridad municipal no solo fue cuestionada públicamente, sino que quedó marcada por señalamientos sobre la operación de grupos delictivos en la capital. Mientras tanto, los homicidios y otros delitos golpeaban a la ciudad sin que el gobierno de Carlos Morales ni la administración estatal de Rutilio Escandón lograran contener el deterioro de la seguridad.

“Lo más grave es que Carlos Morales y Rutilio Escandón pertenecían al mismo proyecto político y tuvieron seis años para coordinarse. No pueden decir ahora que nadie sabía lo que estaba pasando. Mientras desde el gobierno se hablaba de tranquilidad, los ciudadanos veían cómo la delincuencia avanzaba y el miedo se apoderaba de sus colonias”, señaló.

La percepción ciudadana reflejó ese deterioro: al cierre de la administración de Carlos Morales, la inseguridad continuaba siendo una de las principales preocupaciones de los habitantes de Tuxtla. A ello se sumaron episodios de violencia que marcaron aquellos años, como el hallazgo de dos hombres asesinados en diciembre de 2022 en el Cerro del Jolote, al oriente de la capital, un hecho que evidenció la gravedad de la crisis de seguridad y dejó al descubierto la incapacidad de las autoridades para garantizar la tranquilidad de los tuxtlecos.