Familiares de mujeres embarazadas o pacientes que tienen la necesidad de trasladar a sus enfermos de Mazatán a hospitales de Tapachula en ambulancia, la cual fue donada por Gobierno del Estado, deben pagar una cuota al Ayuntamiento que preside Pedro de la Cruz.
El cobro va desde los 250 pesos como mínimo, hasta lo que corresponda de acuerdo al trayecto que se exige, ya que se aduce que en la presente administración el combustible lo paga el ciudadano que tiene la emergencia.
Cabe recordar que la ambulancia equipada para Mazatán fue donada en agosto del año pasado por el Gobierno de Chiapas, ya que la pasada administración municipal gestionó este servicio como una necesidad urgente.
Por lo que tras la entrega de la unidad se firmó un convenio con el centro de salud donde estaría la unidad, es decir, la comuna tendría que atender las necesidades de la población y al Ayuntamiento le correspondería el pago de impuestos de la unidad, ser responsable del equipo, combustible y conductor de la unidad.
La necesidad era tal y la respuesta positiva, que incluso el párroco de la iglesia Santa María Margarita Concepción bendijo la unidad. Muchas fueron las emergencias que se atendieron, mientras que el Ayuntamiento mantenía un chofer disponible y el suficiente combustible para el traslado de los pacientes a los hospitales de primer y segundo nivel.
En la actualidad, el desconocimiento de las personas que el alcalde Pedro de la Cruz delegó para atender la salud y la seguridad de los mazatecos, ha impedido algún tipo de gestión, y la ayuda que debería ser rápida por la emergencia, en el caso de la salud, dejó de ser gratuita para convertirse en un vicio o irregularidad pagada.
Sin embargo, cuando se requiere un traslado no sólo es el pago del combustible a la administración, sino que los familiares del paciente también tienen que localizar, rogar y convencer a la Policía Municipal para facultar a una persona que conduzca la unidad hacia Tapachula u otros puntos, porque no hay nadie destinado a esa actividad.
Del convenio original que contemplaba el resguardo de la ambulancia en el Centro de Salud Mazatán y su uso exclusivo para trasladar pacientes a las unidades médicas de primer y segundo nivel, sólo queda la buena intención, porque a diferencia de hace algunos meses, cuando había combustible y conductores disponibles, hoy todo son trámites y pagos.