Columna Vertebral
Por Raúl Vera.
Yashalna se asoma como una fortificación medieval en medio de las montañas de Tenejapa, a 20 minutos de la cabecera municipal, en dirección a San Juan Cancuc. En esas laderas, lo que más sobre sale son las construcciones de iglesias evangelistas con estructura basilical católica, espadañas, hornacinas, pilastras con volutas jónicas decoran frontispicios que quieren alcanzar el cielo, la salvación celestial, en medio de casas de con techos de laminas, esparcidas en las laderas llenas de cafetales, milpa, y arboles con hermosas bromelias que son envueltas por la niebla que humedece todo.



La casa de Petrona queda al fondo de un callejón de más de 300 metros en donde han enterrado baldosas para poder caminar en medio del barro chicloso. La casa queda en la ladera y son dos piezas, la cocina con techo de lamina y lo que sería la sala y una habitación, con dos camas sin colchón, solamente las cobijas que colocan y cuelgan en lasos, suavizan las tablas donde dormía Petrona con sus tres niñas y dos niños, en uno de los costados del marco de la puerta, se observan anotaciones, son cuentas de deudas o cobros.
El espacio lo conocimos porque fue donde le tomaron la primera foto a Petrona, y que circuló el 6 de abril, la madrugada el día de la tragedia. En la casa abandonada se encuentra una mujer con sus hijos, limpiando el lugar, esquivan la mirada, se esconden, dicen no saber hablar español, solo tzeltal, ser familiares de Petrona, pero que ellas no vieron nada, porque viven más abajo, imposible no escuchar gritos a media noche, en el silencio de este bosque, donde las casas se ubican en medio de solares y solo los chuchos y animales de traspatio hacen ruido.
Acá fue donde Alonzo perdió la vida, después de una riña a la una de la mañana para amanecer domingo, su tumba se encuentra a un costado de la cocina, bajo una pequeña estructura de horcones y laminas, el cemento se mira fresco y dos veladoras iluminan la tumba, sin flores, sin cruz, sin ningún dato que indique que esa plancha de cemento es la tumba de Alonzo.
La fiscalía determinó que el proceso fue realizado con perspectiva de género, eso permite considerar que Petrona era víctima de violencia por parte de su pareja, que este tenía otra familia, que está embarazada de su sexto hijo y que actuó en defensa propia, pero lo que no conocíamos son otros elementos que desencadenaron la tragedia.
La señora que dice ser familiar de Petrona cuenta que Alonzo y Petrona pidieron dinero prestado para que él migrara a los Estados Unidos, a los dos años de estar trabajando en el país del norte, fue deportado y la deuda no fue pagada, eso metió más tensión y conflicto en la relación, que desembocó en violencia. Se sabe que por esta zona el costo de migrar al norte fluctúa entre 250 000 y 500 000 pesos, una verdadera fortuna, el costo depende si la persona que migra solo quiere cruzar la frontera o llegar con trabajo seguro.
Después de estas palabras el silencio, nadie quiere hablar del tema, uno argumenta no ser de esa localidad, otro que conocía poco a la pareja, otro dice que solo la autoridad puede hacerlo, pero dice que la resolución de la fiscalía de dejar en libertad a Petrona ha dividido la opinión de Yashalna, a favor y en contra. Nadie quiere hablar, ni el segundo regidor del municipio de Tenejapa, tío de Alonzo, el silencio se ha instaurado junto con la niebla.
Por primera vez las Fiscalía General del Estado toma una decisión con este criterio, en primera instancia, y hace valer la condición de violencia sistemática en que vivía Petrona y que su actuar fue en defensa propia. Para llegar a esta resolución las mujeres en Chiapas pasaron por verdaderos calvarios, como el de Maricela, indígena tzotzil, que en el 2019 fue encarcelada, acusada, en primera instancia, por el homicidio de su esposo, quien trató de asesinarla junto con sus dos hijos el 22 de noviembre de 2019 y por el cual recibió una condena de 25 años de prisiónen. En el 2022 fue liberada, después de revisar su caso con perspectiva de genero.
Petrona quedó en libertad y es muy difícil que pueda regresar a Yashalna, tendrá que reiniciar su vida en otro lugar, lejos de estas montañas húmedas y donde sus gritos no fueron escuchados, hasta que ultimó a su verdugo, en un estado en donde tan solo en marzo, mes de la mujer han sucedido 6 feminicidios y 13 en el 2026.


