Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Luego de que el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar reconociera públicamente la grave situación de inseguridad que vivió Chiapas durante los últimos años del gobierno anterior, Willy Ochoa destacó la importancia de que un mandatario tenga el carácter para hablar con claridad de la realidad que recibió.
“Hay cosas que deben reconocerse más allá de partidos y diferencias políticas. El gobernador pudo haber administrado el silencio, justificar el pasado o simplemente darle vuelta a la página. No lo hizo. Habló de frente sobre una etapa que lastimó profundamente a Chiapas”, afirmó.
Durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, Ramírez recordó que la violencia comenzó a crecer en 2023 y señaló que 2024 fue el año más violento para Chiapas, al grado de calificar como “una cifra de vergüenza” los niveles de incidencia delictiva con los que recibió el estado.
Ochoa sostuvo que ese reconocimiento tiene especial relevancia porque se refiere al cierre de la administración encabezada por Rutilio Escandón Cadenas y obliga a dejar atrás la pretensión de que en Chiapas no ocurrió nada.
“Durante años muchos advertimos lo que estaba pasando: comunidades con miedo, carreteras inseguras, familias encerrándose temprano y regiones enteras perdiendo tranquilidad. No se trata ahora de cobrar quién tuvo razón. Se trata de no volver a negar nunca más la realidad de Chiapas”, expresó.
Para Willy Ochoa, una de las diferencias fundamentales entre un gobierno y otro está en el carácter de quien toma las decisiones. “Gobernar también es hacerse responsable de la realidad, aunque resulte incómoda y aunque políticamente hubiera sido más fácil guardar silencio. Cuando un gobernante pone a Chiapas por encima de las complicidades, las filiaciones o las conveniencias políticas, hay que reconocerlo.”
Finalmente, señaló que reconocer una decisión correcta no significa renunciar a las diferencias ni entregar un cheque en blanco a ningún gobierno.
“Seguiremos señalando lo que deba señalarse y reconociendo lo que se haga bien. Así entiendo la responsabilidad pública. Primero está Chiapas. Y para defenderlo también hace falta carácter.”