TAPACHULA, CHIAPAS. – El sector del entretenimiento y bares en Tapachula se encuentra en una situación crítica. Antonio Armas Hernández, presidente de la Asociación de Bares ACEDAC, hizo un llamado urgente a las autoridades locales y estatales para replantear las estrategias de fiscalización, señalando que la combinación de bajas ventas y trámites costosos está llevando al colapso a los negocios establecidos.
En una reunión que contó con la presencia de representantes de la Secretaría de Economía Municipal y del Gobierno del Estado, los empresarios del ramo expusieron que, lejos de recibir apoyo para la reactivación, se enfrentan a una presión constante por parte de Protección Civil y las direcciones de riesgos sanitario
Para Armas Hernández, la salud de los bares y centros de diversión es el reflejo directo de la economía en la ciudad. “Cuando los lugares de diversión extrema están bajos, es una señal de que la economía no está bien”, afirmó. Según cifras de la asociación, el sector no ha logrado recuperarse desde la pandemia: de aquel 50% de operatividad que mantenían, recientemente han sufrido una caída adicional de entre el 30% y el 70% en el flujo de clientes.
La principal queja del gremio no es el cumplimiento de la ley, sino la rigidez con la que se aplica. Los empresarios solicitan que las autoridades prioricen el acompañamiento y la oportunidad de corrección antes de proceder con multas, suspensiones o clausuras que cortan de tajo el ingreso de decenas de familias.
“No pedimos que no sean estrictos, sino que permitan dar oportunidad a que el negocio se recomponga antes de un cierre. De un negocio dependen muchas familias y una clausura perjudica más a la economía que cualquier supuesta falta administrativa”, señaló el líder de ACEDAC.
El gremio destacó que los establecimientos afectados son empresas formales que cumplen con sus obligaciones ante Hacienda, el Seguro Social y el pago de licencias municipales. En este sentido, lamentan que la carga burocrática y los costos de los planes internos de Protección Civil sean cada vez más inalcanzables.
Finalmente, se informó la creación de dos canales de gestión: uno a nivel municipal para sensibilizar a las autoridades locales, y otro estatal, encabezado por Carlos Siles, con el objetivo de formalizar mesas de trabajo. La meta es clara: evitar que más negocios entreguen sus licencias y lograr que las condiciones económicas de Tapachula funcionen para todos, permitiendo que el sector vuelva a ser un motor de empleo y derrama económica en la región.


